Es la más importante de las plazas mexicanas y su imagen es ya
un símbolo para la nación. Ha recibido varios nombres: durante el virreinato
fue Plaza de Ánimas o Plaza Mayor y casi al final Plaza de la Constitución, en honor
a la promulgada en Cádiz en 1812; durante mucho tiempo y hasta la actualidad se
ha dado el fenómeno de llamarla Zócalo pues muchas décadas permaneció al centro
el basamento o zócalo de un monumento a la Independencia, que el General Santa
Anna mando construir y que nunca se terminó.