El monumento a
la Revolución se encuentra al centro de la Plaza de la República, próxima al
paseo de la Reforma.
En este lugar,
el presidente Porfirio Díaz ordenó la construcción de un palacio legislativo
que nunca se concluyó debido a la revolución y su resultado. Quedó ahí
solamente la estructura de acero, que en 1933 dio pie al proyecto de un
monumento a la Revolución, comisionado al arquitecto Carlos Obregón Santacilia. En el monumento están los restos de algunos de
los caudillos revolucionarios.