Centro
Histórico: La Ciudad de México, fundada en 1325 como asentamiento lacustre en
un pequeño islote, llegó a ser, a principios del siglo XVI, sede del señorío
azteca que controló amplios territorios.
Al término de
la revolución de 1910, la ciudad inició numerosas transformaciones bajo una
nueva conciencia. En los años 30, a través de diversos decretos, se protegió al
Zócalo, la calle de Moneda y varios edificios importantes. Además, tanto las
autoridades como las instituciones culturales y los especialistas se
convencieron de que la ciudad de México era el receptáculo de mayor importancia
en el continente americano.