Es considerada
la máxima representación de la cultura en México y el monumento más importante
dedicado a lo mejor de las bellas artes en todas sus manifestaciones. Ofrece
múltiples actividades artísticas, entre las que destacan las temporadas de los
grupos artísticos más importantes del Instituto Nacional de Bellas Artes, como
la Orquesta Sinfónica Nacional, la Compañía Nacional de Danza, la Compañía
Nacional de Ópera, la Compañía Nacional de Teatro y el Ballet Folklórico de
Amalia Hernández. Entre las obras de arte que resguarda en su interior se
encuentran murales realizados por Diego Rivera, José Clemente Orozco, David
Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, Roberto Montenegro, Manuel Rodríguez Lozano y
Jorge González Camarena. En 1987 fue declarado por la
UNESCO Monumento Artístico.